Mirada Al Arte
Enero 05, 2009
Buscar Articulos Recientes Buscar por Fecha Buscar en Archivos
mirada
al teatro
“I Gala de Graduados”

Ballet Contémpora, Inc. al concluir sus primeros seis años de labor por la valorización y desarrollo de la Danza en Santiago y su proyección Nacional e Internacional, celebra su “I...

mirada
al cine
Cuba pone reparos al Che... de Soderberg...

Elpais.- RODRIGO CAVALHEIRO - Madrid - 11/07/2008 El Festival de la Habana baraja vetar la cinta si contiene "ataques" a Castro.- El productor afirma que el filme "no ofende a ...

Entrevista
20.11.07

Juan Medina, la armonía de lo clásico

Juan Medina
Juan Medina eligió por mucho tiempo el camino difícil y exigente de la pintura academicista. Lejos de los brillos de las corrientes más ruidosas trabajó su oficio con un sentido trascendente y humanista del mundo. Ahora que se adentra en un arte más conceptual, es un buen momento para hablar con él.

Más Información

FC: A usted se le ve como un artista muy clásico y casi medio-renacentista. Se le asocia con temas históricos, con el clasicismo y con la reproducción de temas de nuestra historia en particular ¿cómo se ve usted en la pintura domianicana?
JM: Cuando yo comencé a estudiar lo primero que recibí fueron los conceptos académicos y al poco tiempo de terminar, uno, como muchos, comienza a romper con lo académico. Pero en mi caso me di cuenta de que siempre que se hablaba de pintura académica o con temas históricos siempre se pensaba en pintores extranjeros, especialmente españoles. Casi como para que la gente le diera más valor, quizás era porque no había pintores dominicanos que se dedicaran a esos temas; pero yo entendí que había que llenar ese vacío y me fui involucrando en trabajos de corte histórico, sin dejar de ser un pintor conceptualista. En el caso de los trabajos para el V Centenario, se creó una comisión que restauró y remodeló en algo la Catedral, y ahí fue que me involucré de lleno. Trabajé en el Altar Mayor, en algunos nichos, así como en la reproducción de la historia de la catedral. Algunas de esas obras fueron utilizadas en los sitios históricos, y otras fueron enviadas a otros museos. En el caso del Altar Mayor hice varios trabajos y una Virgen, pero se descubrió una estatua antigua que apareció, que es muy bella, y decidieron poner la escultura que está ahora, que es hermosísima.

FC: ¿Quiénes estaban en la Comisión que le encargó esos trabajos?

JM: El Padre Vicente Rubio, el Cardenal López Rodríguez, Esteban Prieto, Eugenio Pérez Montás, entre otros. En esos trabajos utilicé, para ilustraciones, a personas de esta época, como el mismo Padre Vicente Rubio y al Cardenal.

FC: ¿Y eso no hace que el conocimiento que uno tiene de esas personas, y la imagen que se pueda tener de ellos, interfiera en cómo uno ve el cuadro o la escena que se trata de representar?
JM. No creo, de hecho si tú pintas a un sacerdote, a un cura, lo más lógico es que utilices a un cura como modelo, ya que no se tienen fotos ni retratos del Padre Geraldini, ni del Padre Las Casas. Al utilizar personajes de esta época que hacen la misma función y pertenecen a la misma Iglesia, te ayuda, porque todos tienen como el mismo aire, tienen gestos muy parecidos e inclusive visten igual, por lo que lo más cercano a un obispo de la época de la colonia es un obispo de ahora. Se transmite el oficio a la personalidad, tienen la impronta. Además dentro de 50 ó 100 años se olvidan todas las caras de los modelos utilizados y permanecen los personajes históricos.

FC: ¿Quiénes le daban las pautas de qué tenía que pintar?
JM: Básicamente el Padre Vicente Rubio, que como sabes era un gran historiador. Se trabajó en pinturas sobre el descubrimiento de América, sobre el descubrimiento de los restos de Colón, así como el saqueo de Francis Drake. Alguien que me ayudó mucho en los temas históricos fue Troncoso Sánchez. También en esa época hice muchas medallas, su diseño, que conmemoraban la fecha, medallas en oro que ahora están en el Vaticano.

FC: Usted, que hace trabajos con mucho basamento histórico, con mucha documentación e investigación pictórica, ¿cómo ve toda esa producción contemporánea, hecha en el momento y por puro impulso, sin mucha vocación de permanencia? Me refiero al llamado arte contemporáneo.
JM: Yo doy gracias a Dios por haber hecho esas obras que te comenté. Por eso creo que tengo un poco de base para decir algunas cosas que te voy a decir sobre el arte contemporáneo, aparte de tener más de 30 años dando clases en Bellas Artes. Para mí el arte moderno comienza en el siglo pasado, en el XX. Hay que entender que los siglos traen su arte, el siglo pasado abrió puertas, ya que el mundo del siglo XX no era lo que fueron los siglos anteriores. El espíritu del artista cambió mucho, ya no se tardan años en hacer un trabajo, como esos trabajos de antes que necesitaban mucho tiempo, trabajos muy cargados, con muchos detalles. El artista se liberó y se dio cuenta de que podía hacer un cuadro en un día. Se da cuenta que puede hacer cosas espontáneas. Es un nuevo espíritu. Es cuando entran Cezanne, Renoir, Manet, Picasso, es una ruptura. El mercado se libera y se amplía. Es cuando entra el Conceptualismo, el arte se vuelve más conceptual, son las ideas las que predominan. El arte que se exhibe hoy en las bienales es una competencia en mostrar algo diferente, en impresionar con algo distinto. Aunque la crítica es muchas veces la que determina quién se conoce, por lo que muchos artistas se vuelven complacientes. Complacientes con la crítica para que los hagan sonar.

FC: ¿Y no será que el nuevo siglo trajo a un público nuevo, a las masas? Masas que ahora tienen poder de adquisición y, masas que exigen otro arte, un arte que transmita su propia expresión y forma de ver el mundo.
JM: También hay algo de eso, y también es que la demanda de producción es altísima ahora.

FC: Pero el trabajo por encargo siempre ha existido, usted, por ejemplo, hizo los trabajos para la Catedral como un encargo.
JM: Así es, pero ahora se produce mucho sin encargo específico. Se va y se visita al pintor, y ahí encuentras los cuadros, mucho trabajo hecho para cuando vayan a comprar, no necesariamente encargo específico. Yo creo que el arte contemporáneo no es más que una expresión de cómo anda la humanidad, de cómo conversamos, de cómo actuamos. Hay un gran deterioro espiritual, moral y social, y el arte está transmitiendo lo que es su época: un deterioro. Si el planeta no perece, dentro de muchos años verán como éramos ahora a través del arte contemporáneo, verán el deterioro que teníamos a través de un arte muy deteriorado en su composición, que refleja nuestro estado mental. ¿Sabes quien expresa muy bien esta situación? Vargas Llosa en su artículo “Caca de elefante”. Ahora cualquier cosa es arte, pero el arte que se mantenga por sí sólo, que tenga vocación de permanencia, no hay mucho.

FC: Pero ¿qué es el arte hoy?
JM: Dice un amigo mío que el arte de hoy no se ve, sino que se escucha. Es lo que te dice el crítico o lo que te dice el pintor y no lo que tú ves. Necesariamente el que vende ahora no es el que va a permanecer, ni el rechazado será el olvidado.

FC: Hablando de rechazos, en el caso de la última bienal hubo muchos rechazados, pero no rechazados por el público o por la crítica, sino rechazados por un Jurado de “especialistas” ¿Cómo usted ve las bienales?
JM: Para mí lo que está pasando con las bienales en el país es algo muy ridículo. La forma en que se selecciona al jurado, hace muchos años que no está llenando las expectativas de los artistas. Esos jurados, una gran mayoría, no saben pintar, ni saben lo que es una obra de arte o lo que significa una bienal para un país. Y muchos artistas saben eso y no se van a exponer a esa gente, gente que lo único que hacen es estar en los medios y escribir siempre lo mismo sin una formación seria. Yo recomendaría a los jóvenes que rechazan que sigan trabajando, que esos son momentos de su vida que tienen que superar, que sigan demostrando que valen, que no se dejen arrinconar por la opinión de otros, que sean ellos mismos y que se formen lo más que puedan.

FC: ¿Usted cree que en esas bienales preferirían la foto de tu orina a la Monalisa, o a las pinturas de la capilla Sixtina?
JM: Seguro que sí, y de hecho ha sucedido. Aquí han rechazado maestros, obras de maestros que luego esos mismos jurados o críticos las alaban como las mejores, sin saber que antes las habían rechazado.

FC: Volviendo a su trabajo, veo que ahora hay mucha más abstracción, veo que se siente mucho la música en su nueva producción, mucha abstracción que dejar oír y sentir un aire de música en su pintura ¿Qué ha pasado en usted recientemente?
JM: Es que yo he hecho una ruptura con lo tradicional y me he ido preparando en lo que es la conceptualización del arte. Todo esto tiene un gran trabajo de investigación para poder pasar de un arte academicista, si se puede decir, a un arte más conceptualizado, más abstracto como el que hago ahora. A mí siempre me ha inspirado la persona, la figura humana y yo creo que el ser humano, nosotros, somos un instrumento armonizado o desarmonizado. Si ves mis figuras, en ellas siempre hay un instrumento, y algunas figuras se convierten en instrumentos. En la UASD hay un trabajo mío donde se ve al estudiante cuando entra y cuando sale, entra desarmonizado y sale armonizado.

FC: ¿La cultura es lo que da armonía al hombre?
JM: La formación le da armonía, y la cultura le ayuda al hombre a desarrollar los sentidos. A medida que tú aprendes a vivir en cultura, te educas para poder apreciar el arte, tu mente cambia y tus paradigmas son más altos, observas y das juicio mejores y con más sensibilidad. Puedes ver, escuchar y sentir mejor.

FC: Volviendo a tu obra, veo que sus colores y tonos son muy sobrios, más propios de otras latitudes. De hecho veo que aquí, en su casa, también todo es muy sobrio y muy clásico, de mucha belleza, quien ve su obra, a primera vista, no la asociaría con un pintor caribeño ¿Cómo usted ve el color, la luz?
JM: A veces somos víctimas de quienes nos educan y de tu propia naturaleza, yo no soy muy folclorista. Mi profesor fue Jaime Colson, alguien que no era muy folclorista. Yo vengo de una escuela muy europea, con un concepto muy universal del arte. Yo nunca he sido paisajista, pero no es que los rechace, sino que no me siento auténtico con eso.

FC: Le pongo por ejemplo la obra de Yoryi Morel, donde hay mucha luz, muchos flamboyanes, mucho carnaval, muchos personajes típicos, quien ve la obra de Yoryi y la suya no podría pensar que son del mismo país ¿no?
JM: Yoryi tuvo una referencia totalmente diferente a la mía, Yoryi es un artista muy paisajista, buenísimo, con un trabajo excelente con la luz del trópico; sin embargo, yo trabajo más con la figura humana, con el desnudo, con las figuras históricas. Me interesa más la persona individual, el retrato, la anatomía humana. La figura humana ha sido el gran tema de la pintura universal, aunque se deforme, como hace Picasso, pero es la figura humana. Leonardo es lo que es por sus trabajos con figuras humanas y sus investigaciones sobre el cuerpo humano. En mis últimos trabajos yo deformo la figura humana, pero no desaparece el dominio sobre esa figura, ese dibujo, esa expresión humana.

FC: ¿Y el tema que está trabajando no se le rebela alguna vez, y el tema hace que pinte otra cosa diferente a la que pensó hacer?
JM: Muy bueno el tema; mira lo que estoy haciendo ahora, es una especie de diálogo entre la naturaleza y yo, arte conceptual, un diálogo entre los elementos, los colores. Yo comienzo trabajando con colores de forma libre, y luego éstos me van dando pautas para un figurativo, en forma libre, y a medida que van sucediendo cosas yo las voy interpretando. Entonces se da el diálogo, la obra me dice quítame aquí o ponme esto, y llega un momento en que la obra me dice no me toques más, hasta aquí llegamos. Los colores te van diciendo cosas.

FC: ¿Las obras dicen cuándo están terminadas?

JM: Así es, el mismo cuadro te lo dice. Ahora yo no comienzo con una idea preconcebida. Trabajo en libertad y dejo que se inicie el diálogo entre la obra en construcción y yo. Eso te da un universo de posibilidades.

FC: Y sobre los materiales, ¿usa lo que ofrece el mercado?
JM: No, yo preparo muchas de mis cosas, y viajo a buscar cosas. Tengo brochas deformadas, pero deformadas para poder dar una forma, y también preparo cosas muy personales que son parte de mis secretos. Claro para ello tienes que conocer bien los materiales, cómo responden, cómo están constituidos, ya que la formación en tu oficio es básica para poder romper reglas.

FC: ¿Y sobre las nuevas tecnologías, el uso de plotters y esas cosas que ayudan a algunos a pintar?

JM. La verdad es que la tecnología siempre va a necesitar que haya un ser humano con formación, con el sentido humanista de la tecnología y lo mismo pasa con la tecnología en el arte, detrás de todo se necesita un espíritu humanista

FC: ¿Cuando se trabaja con mucha tecnología se deshumaniza el arte?
JM: No necesariamente, pero eso tiene que ver con la inteligencia y la preparación del artista. Mira el caso de los fotógrafos, que ahora usan mucha tecnología digital, pero al que es artista se le nota su toque personal inmediatamente, independientemente de la tecnología que use.

FC: Si no va con una idea preconcebida, volviendo a lo que me dijo antes, ¿cómo empieza a trabajar?
JM: Creo que el artista, muchas veces, es mejor que trabaje a que piense. El hecho de empezar a trabajar inicia el proceso creativo mental. Si te pones a pensar y a pensar, te podrías paralizar, es mejor arrancar a trabajar y sobre el camino surgen muchísimas ideas. El taller, la labor, es la base de la perfección.

FC: Muchas gracias en nombre de Mirada al Arte.

JM: Gracias a ustedes porque me han puesto a hablar de éstos temas al público.

Por Fernando Casanova | Fotos Ricardo Rojas

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Enviar comentario:

Tu email no se mostrará en la página.
Se mostrará tu URL

authimage