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La Galería Arawak celebra sus “bodas de Plata” con las artes visuales dominicanas, motivo de regocijo para su directora, la siempre activa y entusiasta Mildred Canahuate y para cuantos le han acompañado en este devenir entre artistas, obras, sueños y realizaciones.
Los inicios
Despuntaba la década de los ochenta, allá por el año 1982, cuando el recordado Porfirio Herrera se hacía sentir con la Galería Nouveau, espacio emblemático que abrió las puertas a los emergentes del momento. Entonces, la puertoplateña Mildred Canahuate se lanzó a hacer “pinitos” en el incipiente mercado del arte en nuestro país, creyó que lo podía hacer y hoy puede mirar con satisfacción el camino recorrido. Su primer espacio estuvo en la calle El Conde, frente al Parque Colón. De ahí pasó a la casona de la Av. Pasteur, donde al poco tiempo la transformó en un centro dinámico donde se organizaron concursos, jornadas creativas y exposiciones al aire libre, amén de un programa de exposiciones que con regularidad presentó a figuras importantes del arte dominicano e internacional. En esos años iniciales Mildred Canahuate instituyó la premiación “Paleta de Honor”, con la que se reconoció la labor de diferentes actores de las artes visuales entre 1981 y 1991. Impulsó un Concurso Juvenil de Arte desde 1980 a 1988, año en el que lanzó su propuesta más trascendente, el Salón de Dibujo.

El Salón de Dibujo y el MUDIC
El Salón de Dibujo de Santo Domingo fue instituido en 1988 por la Galería Arawak como concurso-bienal con el propósito de incentivar la producción, exhibición, investigación y difusión del dibujo en la República Dominicana y el exterior. En sus inicios se realizaron tres ediciones nacionales (1989, 1991 y 1993) en las que participaron importantes artistas dominicanos de varias generaciones.
Desde su IV edición fue rediseñado como un evento internacional, enfocado hacia la escena del arte del Caribe y Latinoamérica. En las ediciones de los años 1995 y 1997, el Salón especializado en el dibujo, impactó a la comunidad internacional, concitando la atención y participación de artistas procedentes de unos dieciocho países.
Durante los diez años de celebración del Salón de Dibujo de Santo domingo, se conformó una colección de excelentes trabajos de las obras premiadas en las distintas ediciones del salón, la que fue enriqueciéndose con otros dibujos donados por artistas del país y del exterior. En el interés de preservar y poner a la disposición del público esa naciente colección, la Fundación de Arte Arawak dio los primeros pasos para la creación de un espacio físico para albergar y conservar su colección de dibujos; creando como plataforma museológica de exhibición y conservación, el Museo del Dibujo Contemporáneo –MUDIC–, apoyado por un dinámico programa de exhibición, difusión, investigación y valoración del dibujo como expresión autónoma de las artes visuales.
Una muestra excepcional para celebrar el 25 aniversario
Un acontecimiento de tanta importancia tenía que ser conmemorado con un proyecto a la altura de las circunstancias y así se ha logrado con la exposición “De allá pa’acá y de aquí pa’allá”, que aborda la cuestión de la migración ilegal y especialmente el tránsito por el Canal de la Mona a través de obras significativas de artistas puertorriqueños y dominicanos que han estado trabajando este tema o bien que realizaron piezas especialmente para esta ocasión.

Curada por Carlos Acero Ruiz, en esta muestra participan maestros, consagrados y emergentes con propuestas muy diversas en medios y lenguajes insertas en dos líneas transversales cubiertas en la mayoría de los participantes: el tema y la calidad. Así el viaje por la mar se convierte en instrumento para liberar fantasmas y dar rienda suelta a la creatividad, desde la insuperable instalación de Charles Juhász Alvarado “Canal de la Mona... zona de turbulencia” dominada por una media embarcación, con magistral manejo de lo insólito, las transparencias y los reflejos. Frente a ella cuelga con dignidad “Mar enmarcado”, una significativa obra de Tony Capellán conformada por piezas rotas de la popular y barata sandalia de plástico, transcripción a la vez cruda y poética del drama de los viajes ilegales.
El videoarte tiene su espacio en esta muestra y encontramos dos trabajos estupendos. Uno de ellos es “La flexible”, un trabajo colectivo de Charlie y Olga Casellas, Carolina Caycedo, Raimond Chaves, Jesús Negrón y Chemi Rosado Seijo, que graba las peripecias del viaje a contra vía desde Playa Rincón en Puerto Rico hasta Punta Cana en nuestro país realizado en pleno día y en tan sólo cuatro horas y media, referencial de los viajes ilegales nocturnos que continuamente hacen el trayecto tras el “sueño americano”.
El Colectivo Shampoo –Miguel Canaán, Ángel Rosario y Maurice Sánchez– nos sorprende con una propuesta bien realizada, lúdica y sagaz titulada “D’La Mona Plaza”, vídeo bien articulado donde los creadores recogen los comentarios en los medios de comunicación escritos y televisivos suscitados a partir del lanzamiento de la información de la elaboración de un proyecto para construir una Plaza Comercial en el Canal de la Mona con servicios para los viajeros ilegales. El mejor trabajo que hemos visto de este colectivo hasta ahora.
Marcos Lora Read presenta otro vídeo interesante, “Viaje a las piedras” donde el artista provoca sensaciones de angustia y la desesperación con lenguaje de sobriedad y contemporaneidad.
Otra sorpresa muy agradable lo constituyen las dos fotografías de Iliana Emilia García, artista de la diáspora dominicana en EE. UU., quien con “Undiscovered Island/Unknown Distances” establece un diálogo con la soledad, el abandono, la partida... con gran carga poética.
Soucy de Pellerano siempre logra provocarnos y su fuente “Nuestra Señora de la leche” constituye una pieza divertida, sagaz y comprometida con su lenguaje particular y con el tema de la exposición. Recordemos que a menudo se recogen testimonios de navegantes ilegales que han sobrevivido al ser lactados por compañeras de viaje. Una pieza excepcional que dialoga con el trabajo de Ernesto Rodríguez, “Mirándonos a los ojos”.

Raúl Morilla continúa sus investigaciones de instalaciones con recursos electrónicos, Johnny Bonnelly participa con la escultura “Almaquas”, Pascal Meccariello con “Ilusión-Disolución” y Yolanda Naranjo con la pintura “La libertad”.
En un espacio de reducidas dimensiones y con lenguajes tan variados, las obras bidimensionales tienen las de perder. Excepto el estupendo “Boat People” de José García Cordero –procedente de una colección particular– colocado en lugar destacado, los dibujos, grabados y pinturas de pequeño formato fueron ubicados en el “espacio que quedó libre” o por lo menos esa es la impresión que tenemos. En consecuencia disminuye la capacidad de disfrutarlas adecuadamente. Así perdemos la apreciación de las obras de Ramón Oviedo, Antonio Guadalupe, Consuelo Gotay, Rosa Tavarez y José Pelletier, al igual que pasa con el trabajo de Giuseppe Riggio Fernández.
Y este es, a nuestro juicio, el “talón de Aquiles” de esta muestra, una evidente y penosa desproporción entre la cantidad y la calidad de las obras y el reducido espacio disponible para exponer las obras, con todo y estar inaugurando la segunda planta de la galería. Obviando este detalle, la Galería de Arte Arawak celebra en grande su 25 aniversario y merece nuestra felicitación y reconocimiento.
Por Myrna Guerrero | Fotos: Mirada al arte
*Miembra de la Asociación Dominicana
de Críticos de Arte (ADCA) y de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA)
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