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El día 26 de junio de 1975, falleció San Josemaría, quien desarrolló una incansable labor sacerdotal en todos los ambientes, dedicando su atención a pobres y desvalidos; y en especial a los incurables y moribundos de los hospitales de Madrid.
En ocasión de celebrarse el 32° aniversario de su partida, es propicia la ocasión para reproducir un fragmento de la entrevista* realizada por un estudiante de periodismo de la Universidad de Navarra en 1967.
“Finalmente, ¿podría decirnos algo a nosotros, a los que trabajamos en la prensa universitaria?
Es una gran cosa el periodismo… Podéis contribuir mucho entre los compañeros el amor a los ideales nobles, el afán de superación del egoísmo personal, la sensibilidad entre los quehaceres colectivos, la fraternidad. Y ahora, una vez más, no puedo dejar de invitarlos a amar la verdad.
No oculto que me repugna el sensacionalismo de algunos periodistas, que dicen la verdad a medias. Informar no es quedarse a mitad del camino entre la verdad y la mentira.
Eso ni se puede llamar información, ni es moral, ni se pueden llamar periodistas a los que mezclan, con pocas verdades a medias, no pocos errores y aún calumnias premeditadas: no se pueden llamar periodistas, porque no son más que el engranaje –mas o menos lubrificado– de cualquier organización propagadoras de falsedades, que sabe que serán repetidas hasta la saciedad sin mala fe, por la ignorancia y la estupidez de no pocos. Os he de confesar que, por lo que a mi me toca, esos falsos periodistas salen ganando, porque no hay día en que no rece cariñosamente por ellos, pidiendo al Señor que les aclare la conciencia.
Os ruego, pues, que difundáis el amor al buen periodismo, que es el que no se contenta con los rumores infundados, con los se dice inventados por imaginaciones calenturientas. Informad con los hechos, con resultados, sin juzgar las intenciones en un plano ecuánime, sin descender al ataque personal. Es difícil que haya verdadera convivencia donde falta la verdadera información; y la información verdadera es aquella que no tiene miedo a la verdad y que no se deja llevar por motivos de medro, de falso prestigio, o de ventajas económicas”.
Por Esteban Antolín
*Entrevista realizada por Andrés Garrigó, publicada en Gaceta Universitaria (Madrid) el 5-X-1967.
Conversaciones con Mons. Escrivá de Balaguer 1968 by Scriptor, S.A. (Madrid).
Procodes, 2002 Bogotá, D.C. Colombia.